
Cerró los ojos. Las puertas del armario, entreabiertas, dejaban paso a la temible oscuridad de su interior. Cosas de niños, pensaba, así que abrió los ojos de nuevo y decidió levantarse de la cama.
Sus pies descalzos le enviaron la primera señal de peligro: la segunda fue su corazón tembloroso. La tercera señal la dio su boca, que se abrió en forma de grito.
Alguien, bajo la cama, asía sus tobillos y, aterrorizado, miró de nuevo hacia las puertas del armario, entreabiertas. Cosas de niños, pensaba, pero los dedos extraños en sus pies no estaban de acuerdo.








10 comentarios:
Es increíble lo que has logrado con el uso de tan pocas palabras. Mi comentario tiene casi más y no cuento nada. Enhorabuena.
Lo del premio es lógico.
Un saludo.
G.l.r: No tengo mucha práctica con los microcuentos, pero si es cierto que he disfrutado mucho escribiendo éste y algún otro, economizando al máximo.
Saludos y gracias por tu visita.
Genial!!!! Buena la historia y la imagen de prueba de ello.
Un gusto leerte. Saludos.
Sin duda, los microcuentos son mis favoritos.
¿que tal de verano?
Abrazo
Ro
me ha encantado el microrelato, no me extrña que lo premiaran.
Un saludo.
Salvador, muchas gracias por tu visita.
Ro, sé que te gustan, y me alegro de que éste mío también. Es un ámbito nuevo para mí.
Captain Jack, gracias por tu comentario!
Vuelvo a felicitarte, el relato es muy bueno y merecedor del premio. Te dejo aquí este mensaje pues es imposible entrar a tu otro blog.
¡Besos!
Blanca
alto relato..., es verdad como lo hiciste con tan pocas palabras, incluir tanto con tan poco..., q capacidad de síntesis, saludos
Dinámico
Me gusta.
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