Mover el tiempo

Tratando de no perder la cordura
he de mover con fuerza el tiempo
empujándolo día a día
hacia el futuro,
hacia un satinado infinito de lunas
innumerables.
A veces
enciendo la mecha y el tiempo quema
sin pausas.

La rueda gira implacable
en una huida hacia adelante sin descanso;
pero la vacilación de la llama
me obliga a continuar,
a seguir empujando la rueda hasta el final.
No hay descanso.
Sólo lunas.
Y segundos por contar.



by Marta Abelló